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viernes, 20 de diciembre de 2019

Contagia felicidad esta Navidad

Un año mas hemos llevado a cabo la expedición de la Fundación Ilumináfrica al Hospital de Saint Michael en Dono Manga (República del Chad). Quiero agradecer a todos los amigos de Guadalajara y Maella que a través de mis recitales han hecho causa común y han ayudado a financiar parte de nuestro trabajo. Me pongo a su disposición para explicar la labor que se lleva a cabo en esas tierras de África.
En mi caso, como médico general, me uno a la expedición con un cometido multidisciplinar y de apoyo a la labor principal de la Fundación Ilumináfrica que se centra en la intervención de ceguera evitable y que tan eficazmente llevan a cabo el equipo sanitario al que he acompañado. 
Equipo sanitario - noviembre 2019

Al llegar a Dono Manga, nos hemos encontrado a José Miguel Grima, médico rural ya jubilado que ejerció muchos años en los pueblos del Maestrazgo de Teruel y que nos pone al corriente de la situación del Hospital.

Quirófano oftalmológico del Hospital de Saint Michael 

Quirófano de cirugía Menor

Enrique en visita al colegio de Dono Manga 

Por medio de Enrique Ripoll hemos podido comprobar la importante labor llevada a cabo por la Fundación Kèmkár que promueve y costea en esta parte del Chad la educación de niñas con el fin de mejorar sus condiciones de vida e impedir matrimonios cuando solo son unas niñas. Mas información: www.kemkar.org  

    Escuela Católica infantil en el municipio de Keló

Alumnas del internado de Keló financiado por la Fundación Kémkár

Al regreso del Chad me he encontrado con la invitación del Ayuntamiento de Brihuega para participar en el pregón de esta Navidad. Tras tanta  "buena nueva", quizás contagiado por el espíritu de servicio de los compañeros que me han acompañado en este viaje y las "sores" que trabajan en esas desconsoladas tierras se me ha ocurrido hablar de "Cómo contagiar la felicidad".  

  
#como.contagiar.felicidad.esta.navidad 

domingo, 5 de febrero de 2017

La medicina de lo posible

El hospital d'Ebome es un centro atendido por tres médicos generales de plantilla fija mas algunas enfermeras y personal auxiliar y por turnos de voluntarios que de forma mas o menos regular intentamos echar una mano. Es el caso de este momento que, además de Idoya una joven tudelana que lleva aquí cinco meses "batiéndose el cobre", estamos mi compañero Iñaki Ngoñi (el hijo de la Primi de Villava-Atarrabia-) y yo. 

Para ilustrar a los seguidores del blog qué es esto y haceros una idea, hablaré de tres casos que ahora tenemos entre manos: 

  • Francois tiene 7 años, es un niño  de la etnia pigmea Bagyelli que presentaba varias "bocas" con abundante pus en la pierna a nivel tibial desde hacia varios meses. Con ayuda de una anestesia general de corta duración Iñaki hace una incisión dejando la tibia al aire y se hace una limpieza a conciencia de toda la cavidad que prácticamente ocupa toda la extensión de la tibia, yo de ayudante, ¡es lo que hay!, ¡vaya ayudante! se deja un buen drenaje y se cierra. Todos los días cura con lavados "salvajes" de suero con la esperanza que algún día pueda recuperarse. Han pasado 12 días sigue ingresado y su evolución nos tiene esperanzados, si logramos que salve la pierna habrá valido la pena nuestra estancia aquí.

El hermano de Francois, que tiene 4 años anda por todo el hospital con una camiseta roja de la talla XXL con un nudo en cada hombro para que no le arrastre, verle por las mañanas es una ráfaga de gracia que te anima a comenzar la tarea.

  • El siguiente caso es un niño de 16 meses con una fractura de fémur al que para hacerle el tratamiento correcto ha habido que prepararle un artilugio de tracción mecánica con la ayuda de Philipe, el mecánico-electricista-albañil-fontanero-carpintero y herrero del hospital, es decir, el compendio de lo que antes se llamaba una escuela de "artes y oficios" en un solo hombre. No me alargaré: un taladro sobre la base distal del fémur un clavo estéril atravesado unido a un estribo y la tracción que se muestra en la imagen, un artilugio de fabricación casera, unas maderas acolchadas y en la inclinación adecuada, la carcasa de un rollo de esparadrapo gastado y una polea que hemos encontrado por el taller, cuerda trenzada de plastico y una garrafa de cinco litros rellena hasta la mitad, todo aderezado con la gracia de un camerunés, un vasco y un maño entusiastas...ahí están las imágenes:




  • Sorell tiene 9 años, hace una semana cuando iba a la escuela metió el pie en la rueda trasera de la moto y se llevo el talón por delante dejando el hueso prácticamente al aire, una herida complicada con perdida de músculos y con una infección que no siempre es fácil de tratar en estas latitudes.



Incomprensiblemente algunos productos que en Europa son relativamente batatos aquí son carísimos, es el caso del "Augmentine" que aquí tiene un precio prohibitivo, teniendo en cuenta que un "obrero" gana unos 3€ al día. ¡Una vergüenza para farmaindustria! Tras la cura de hoy le entrego a la madre una receta para comprar 20 pastillas más y me comenta "serenamente" que ya no iba a seguir tomando porque no podía comprarlas... Al final cuando quede la última pastilla encontraremos una solución.

miércoles, 18 de enero de 2017

Médico voluntario en Camerún

Se han terminado las "fiestas" navideñas. "Cada mochuelo a su olivo" y yo a Camerún. Mi equipaje de mano se compone solamente de mi guitarra por lo que me las he ingeniado para que sirva de portadocumentos y al mismo tiempo llevar cuatro bocadillos en el espacio que queda entre el clavijero de la guitarra y la caja, es el ejemplo que cualquier gestor pondría a sus alumnos a la hora de explicar que es la "eficiencia":



Vuelo de Madrid a Bruselas donde me encuentro con Iñaki, un traumatologo Navarro que también le ha dado la vena tras su jubilación. y de allí a Duala. Nos quedan 160 Km. hasta llegar a Kribi pero ¡vaya 160 Km!, el conductor un "KamiKace camerunes" joven que te hace comprender enseguida porque la esperanza de vida es tan corta en este país, una buena acogida por parte de Tina que es la voluntaria que trabaja para la ONG AMBALA y que nos va instruyendo durante el viaje, ya cerrada la noche salimos de Duala, infinidad de personas andando por la carretera sin ningún distintivo que les haga mas visibles, enormes camiones cargados con gigantescos troncos, miles de motos en todas las direcciones y multitud de tenderetes con todo tipo de ofertas bordean las carreteras. transcurridos 20 minutos de camino mi amigo Iñaki por deformidad profesional comenta: "Solo veo tibias rotas"...
Por fin llegamos a la casa de voluntarios de Kribi donde Denís, el "mozo" de la casa, nos ha preparado un  plato de carne de pollo al estilo camerunes. ¡Está bueno!
Al día siguiente es domingo, decidimos ir  conocer el Hospital de Ebomé que es donde vamos a desarrollar la mayor parte de nuestra actividad.


                             Patio de la casa de voluntarios


La visita a las salas del hospital nos hacen prever una llegada movida al día siguiente por lo que, al mediodía y en previsión  de lo que pueda venir decidimos visitar la cercana "Playa Du President" para desplazarnos probamos el transporte mas popular del país, la moto, en la que es normal  montar dos o tres adultos y cuatro o cinco si hay niños. Sentados tranquilamente frente a la playa hemos comido carpa roja y  barbe a la brasa, dos pescados típicos de la zona y recién sacados del mar todo bien regado con cerveza me hace intuir que voy a disfrutar de la comida de esta zona...